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Una casa para el gato (II)


21/04/2020

En la primera parte de Una casa para el gato os contábamos como adaptar vuestra vivienda para conseguir un hogar felino impecable. Unas tareas que, sin duda, harán que vuestro animal esté mucho más a gusto en casa.

En esta nueva entrega os contamos diferentes técnicas y trucos que permitirán que se produzca la mejor convivencia posible entre vosotros y los felinos. Una forma sencilla de lograr que el gato esté relajado y se evitén situaciones de estrés.

 

 

Agua y comida

La comida deberá de situarse siempre en el mismo lugar y rellenar su cuenco a la misma hora. Este será tranquilo y, salvo otra indicación del veterinario, estará siempre con comida a su libre disposición.

El plato vacío les puede llegar a crear ansiedad por la comida y por tanto a la tendencia a la obesidad. El gato, a diferencia del perro, es un animal que come exclusivamente para alimentarse y existen muy pocos casos de “glotonería”. Suelen acudir al comedero de 15 – 20 veces al día; si es pienso comerán unas pocas bolas de cada vez.

Es sabido que el gato es un animal que habitualmente bebe poca agua. Por ello damos algunos consejos:

  • Situar cacharros con agua en varios puntos de la casa.
  • Una o dos veces por semana administrarle alimento húmedo (latas).
  • Instalar una fuente-bebedero.

Por último, un gato que no sale al exterior no tiene ninguna posibilidad de ingerir hierba o fibras vegetales que le proporcionen un tránsito intestinal adecuado.

Por este motivo es recomendable que tenga a su disposición hierba gatera.

Un último consejo: evite que los platos de comida y bebida sean de material plástico para evitar alergias.

 

Rascadores

Es innato en los todos felinos el “afilado de uñas”, pero este acto no es un afilado como tal, sino un marcaje de su territorio a través de una sustancia que se encuentra interdigital (feromonas).

Por lo general no suele coincidir nuestros opciones de rascador con las del gato, pero aun así brindamos unos pocos consejos:

  • Indicar el uso del rascador desde cachorro.
  • El rascador no sirve si no es estable (por ejemplo, colgado en un picaporte).
  • El buen rascador deberá de tener una zona de cuerda y otra tipo moqueta o alfombra.

Existen rascadores en “torre” con escaleras, cama para el gato y guaridas. Si disponemos de sitio suficiente en nuestra casa es una gran alternativa divertida y sana para nuestro compañero.

 

Juegos y actividades

En libertad en la naturaleza, los gatos “trabajan” como cazadores y como descubridores.

Que tan sólo algún insecto o alguna mariposa entren en la casa es bastante escaso para su gran experiencia como cazadores.

El “humano” deberá de interactuar en el juego de cacería estimulando al gato su instinto natural: cuerdas que se mueven, pelotas blandas que ruedan, plumas, etc.

De este modo conseguiremos que el gato cobre un “botín” y crearemos mejor armonía.

 

Dos gatos en casa

¿Todo el día solo en casa?

Dos gatos se hacen compañía cuando no estamos nosotros y pueden ser buenos compañeros de juego. A pesar de que los gatos duermen mucho, cuando están despiertos experimentan una gran actividad.

Si introducimos un nuevo gato en casa, deberemos de respetar un periodo de adaptación, el cual consistirá en juntarlos a ratos bajo nuestra vigilancia, hasta que ninguno de los dos se muestre hostil con el otro.

Si son dos cachorros a la vez, funciona la adaptación mucho mejor y más rápida.

También debemos de tener en cuenta que hay algunos gatos que les gusta vivir solos y esta situación deberá de ser respetada.